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Santos Degollado

Santos Degollado
En plena guerra de Independencia y habiéndose sumado su padre a las filas de Hidalgo, hijo del señor Francisco Degollado y la señora Mariana Sánchez nace en la hacienda de Robles, cercana a la ciudad de Guanajuato, el 31 de octubre de 1811, José Santos Degollado, uno de los militares e ideólogos de la Reforma más destacados por su lealtad, honradez y disciplina a la causa. Después de la derrota de Hidalgo, a su padre le fueron confiscados todos sus bienes; al quedar huérfano se hizo cargo de su educación el cura de Copupao (hoy Quiroga), quien lo llevó a la ciudad de México, donde hizo estudios de bachiller y contaduría. Muy jovencito, a los 17 años, en 1928 se avecina en la ciudad de Morelia, prosigue con sus estudios, se emplea como escribiente del notario Valdovinos y entra a trabajar en la Catedral; con el tiempo llegó a ser contador de la misma.


Hombre culto, preparado a base de perseverar y estudiar al mismo tiempo que trabajaba, es electo diputado local en 1845 y posteriormente es nombrado secretario de la Junta Subdirectora de Estudios de Michoacán, donde gestionó la reapertura del Colegio de San Nicolás, del cual llegó a ser rector en enero de 1847. De esta etapa de su vida, fructífera en estudios y puestos en la administración gubernamental del estado, data su entrañable amistad con Melchor Ocampo, a la sazón gobernador de Michoacán. Al renunciar éste a la gubernatura Santos Degollado lo sustituye, del 27 de marzo al 6 de julio de 1848, como gobernador interino, participando en la guerra de la Intervención Norteamericana.


Habiendo tenido ya una destacada carrera en el ejército, particularmente dentro de las fuerzas federalistas, sin ser militar de carrera fue avanzando en sus grados paulatinamente y al triunfo de la revolución de Ayutla, a la cual se había sumado, fue nombrado gobernador de Jalisco, donde demostró sus dotes de administrador y político. En 1856 fue electo diputado al Congreso Constituyente que elaboraría la Constitución Federal de 1857 y el 20 de noviembre de 1857 es electo por el Congreso magistrado propietario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como parte del cuerpo colegiado de magistrados que tomarían posesión de su encargo el uno de diciembre de ese año, en que Juárez encabezaba al grupo como presidente de la SCJN. Al estallar el Plan de Tacubaya y asumir la presidencia de la República Benito Juárez, se unió a él y lucha de manera decidida durante toda la guerra de Reforma al lado de los liberales. En 1858 el presidente Juárez lo nombra secretario de Guerra y Marina y se convierte en general en jefe del ejército, recorriendo el centro del país de Colima a Veracruz, improvisando ejércitos con el carisma y don de gentes que lo caracterizaban. Como secretario de Guerra asistió al presidente Juárez durante toda su estancia en Veracruz y participó en la promulgación de las Leyes de Reforma; luego se replegó a San Luis Potosí, donde armó un ejército de más de seis mil efectivos a disposición de la causa. En enero de 1860 Juárez lo nombra secretario de Relaciones Exteriores y es cuando tiene que dar respuesta a una propuesta de paz de los conservadores, con la mediación de Cornwallis Aldhan, oficial de las fuerzas navales de Inglaterra en el Golfo de México, el 16 de marzo, donde culpa a los conservadores de la guerra civil y se lamenta del reconocimiento de algunos países europeos al gobierno de Miguel Miramón. El 24 de marzo renuncia como secretario de Relaciones Exteriores. Posteriormente, desesperado por la situación, en septiembre Santos Degollado recurre al encargado de negocios de Inglaterra, W. Mathew, escribiéndole una carta para proponerle un plan de pacificación parecido en algunas cosas al que él, como secretario de Relaciones Exteriores, había rechazado. Incluso proponía la sustitución del presidente, la formación de un nuevo Congreso y la intervención de las potencias extranjeras. Este plan no lo ocultó e incluso se lo comunicó al mismo Juárez, quien de inmediato lo destituyó de su cargo y lo emplazó a presentarse ante un tribunal militar.


Ante el juicio que se le seguía, Degollado nombró a su amigo Melchor Ocampo como su defensor; al ser asesinado éste, el 4 de junio, pidió permiso al Congreso para salir en busca de sus asesinos, incorporándose a las fuerzas que salieron a perseguirlos, perdiendo él mismo la vida el 15 de julio de 1861.


Al homenaje póstumo que se le rindió a Santos Degollado asistió Benito Juárez y todo su gabinete, y el 31 de agosto de 1861 el Congreso lo declaró “Benemérito de la Patria”. En septiembre de ese mismo año lo exoneró de todas las acusaciones que se le imputaban.


José María Luis Mora José María Luis Mora

Valentín Gómez FaríasValentín Gómez Farías
Juan N. ÁlvarezJuan N. Álvarez
Benito Juárez GarcíaBenito Juárez García
Ponciano ArriagaPonciano Arriaga
Melchor OcampoMelchor Ocampo
Miguel Lerdo de TejadaMiguel Lerdo de Tejada
Francisco ZarcoFrancisco Zarco
Ignacio L. Vallarta OgazónIgnacio L. Vallarta Ogazón
Ignacio RamírezIgnacio Ramírez
Sebastián Lerdo de TejadaSebastián Lerdo de Tejada
José María Iglesias InzáurragaJosé María Iglesias Inzáurraga
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