Sebastián Lerdo de Tejada
Sebastián Lerdo de Tejada, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al momento de fallecer el presidente Juárez, por mandato de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857, artículos 79 y 82, se convirtió en Presidente Interino de la República. Hijo de padre español peninsular, don Juan Antonio Lerdo de Tejada, y de doña Concepción del Corral y Bustillos, criolla de nacimiento, nace en la ciudad de Xalapa el 24 de abril de 1823, donde sus padres, antes radicados en el puerto de Veracruz, habían fijado su residencia. De niño hizo sus primeros estudios en Xalapa y auxiliaba a su padre despachando en la tienda que poseía la familia. Obtuvo una beca para estudiar en el Colegio Palafoxiano de Puebla, donde se instaló, recibiendo ahí las órdenes menores sacerdotales para luego trasladarse a la ciudad de México y estudiar jurisprudencia en el Colegio de San Ildefonso, donde obtuvo su título de abogado en 1851. En todos esos años de los inicios de su carrera, Sebastián siempre contó con el apoyo y orientación de su hermano mayor, Miguel Lerdo de Tejada, miembro prominente del Partido Liberal, al que posteriormente pertenecería él mismo. Con el tiempo, Sebastián Lerdo de Tejada llegó a ser rector del Colegio de San Ildefonso.
Al triunfo de la revolución de Ayutla, en 1855, Juan N. Álvarez lo nombra Fiscal de la Suprema Corte de Justicia a fin de que investigue la actuación de Santa Anna y de quienes habían sido ministros en la Corte durante la dictadura. Del 5 de junio al 15 de septiembre de 1857 se desempeña como Secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno de Ignacio Comonfort, cargo al que renuncia al vislumbrar el rumbo que tomarían las cosas, y al estallido de la guerra de Reforma se repliega a su cargo de rector del Colegio de San Ildefonso. Al triunfo de los liberales en diciembre de 1860, y a la entrada de éstos a la ciudad de México en 1861, regresa a la vida pública como diputado al Congreso, donde en tres ocasiones ocupa la presidencia de la Cámara, entre 1861 y 1863. Al triunfo de los franceses en 1863, se une a Benito Juárez y forma parte de su gabinete en ese gobierno itinerante que recorre todo el norte del país. En septiembre de 1863, en San Luis Potosí, Juárez lo nombra Secretario de Justicia y al poco tiempo asume las carteras de Relaciones y de Gobernación.
Al triunfo de la República en 1867, Juárez, mediante decreto del uno de agosto de ese mismo año, reorganiza provisionalmente la Suprema Corte de Justicia y nombra como presidente interino del alto tribunal a Lerdo de Tejada, quien posteriormente, el 4 de febrero de 1868, es electo de manera constitucional por el Congreso como presidente de la Corte, puesto del que se separa para hacerse cargo de la Presidencia de la República como presidente interino, del 19 de julio al 30 de noviembre de 1872. El Colegio Electoral lo declara Presidente Constitucional para el periodo del 1 de diciembre de 1872 al 30 de noviembre de 1876.
En su mandato avanzó en la pacificación del país, desangrado por constantes guerras y levantamientos desde la consumación de la independencia; elevó a rango constitucional las Leyes de Reforma, reinstaló la Cámara de Senadores como contrapeso de la Cámara de Diputados, inauguró el ferrocarril de México a Veracruz y buscó la eliminación de los cacicazgos y la integración del país.
En 1876 intentó hacer modificaciones legales para permitir su reelección pero Porfirio Díaz aprovechó la situación para levantarse en armas con el Plan de Tuxtepec, que se resumía en su frase Sufragio Efectivo No Reelección. Esta vez la rebelión triunfó (en la batalla de Tecoac) y Lerdo se vio en la necesidad de renunciar y abandonar el país en enero de 1877; en su lugar quedó José María Iglesias, pero sólo fue reconocido por algunos estados. Murió en Nueva York el 21 de abril de 1889.
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